Nuestra vida cotidiana se nutre de mitos: el catch, el strip-tease, la publicidad, el automóvil, el turismo, que pronto nos desbordan. Aislados de la actualidad que les da nacimiento, de pronto aparece el abuso ideológico que ocultan. Aquí Barthes da cuenta de ello con la preocupación –formulada en el ensayo “El mito, hoy” que cierra esta obra– de reconciliar lo real y los hombres, la descripción y la explicación, el objeto y el saber.







