En el otoño de 1631 zarpó la flota de la Nueva España del puerto de Veracruz. Trece embarcaciones se dirigían rumbo a La Habana como primera escala en su ruta final hacia Sevilla. Una tormenta impidió el objetivo y varias de las naves se accidentaron. El galeón Nuestra Señora del Juncal, cargado de tesoros y esperanzas, encontró su trágico destino en las turbulentas aguas del golfo de México.








