
La vida es dura no es una ensoñación romántica sobre la caída de una revolución. Se trata de una obra etnográfica escrita con gran densidad que intenta describir el mundo cotidiano de la gente corriente durante una época de guerra y crisis, prestando especial atención a las instituciones de la vida familiar, es decir, las relaciones de género, las discriminaciones de color y la sexualidad. Al medir la brecha cada vez mayor entre las aspiraciones revolucionarias y las experiencias vividas, inscribe una historia sobre cómo la revolución nunca llegó a ser muy revolucionaria, y cómo las penurias y dislocaciones de la guerra de la Contra afectaron desproporcionadamente a mujeres y niños. Si he logrado mi objetivo, entonces este trabajo también representa una síntesis de las corrientes teóricas de la época.
¿Cómo hacer que las escenas que intentaba capturar cobraran vida? ¿Cómo inter...leer más







