
La Crujía nació a fines de la década del 70 como un proyecto de investigación interesado en estudiar distintas formas de comunicación alternativa y popular. Su primera sede ubicada en San Martín se transformó en un lugar de resistencia para pedagogos, catequistas y comunicadores durante la dictadura militar. Con la llegada de la democracia, el equipo fundador buscó expandir su propuesta mediante cursos y talleres de formación profesional, en un momento en el que en la Argentina aún no había propuestas académicas dedicadas exclusivamente a la comunicación.
Durante los años 80, con el traslado de los talleres a las calles Tucumán y Ayacucho de la Ciudad de Buenos Aires, se inició un nuevo periodo de efervescencia. Con la frase "Un lugar de encuentro" como motor de su propuesta, La Crujía se convirtió rápidamente en un espacio inevitable a la hora de pensar la comunicación tanto al...leer más




