Ermilo Abreu Gómez

Ermilo Abreu Gómez

Ermilo Abreu Gómez fue también en su juventud autor dramático y novelista arcaizante: La xtabay, Mérida, 1919; El corcovado, 1924; La vida del venerable siervo de Dios Gregorio López, 1925. Como fruto de esta afición puede explicarse su interés por la literatura colonial, a cuyas más distinguidas personalidades: Ruiz de Alarcón, Sigüenza y Góngora y Sor Juana, dedicó importantes estudios. A Abreu Gómez se debe, señaladamente, el haber llamado la atención de la crítica hacia la obra de la gran poetisa. Buena parte del auge que en México y en el extranjero tuvieron los estudios sorjuanistas fue promovido por los numerosos ensayos (Semblanzas, 1938), ediciones críticas (Carta Atenagórica, 1934; Liras, 1934; Poesías, 1940; Poesías completas, 1947), iconografía (1934) y bibliografía (1934), cosechados en largos años de trabajo por quien fue uno de los más devotos conocedores de la Décima Musa Mexicana. Se deben también a Abreu Gómez unas Lecciones de literatura española (1937), apuntes críticos sobre cuestiones literarias, Clásicos, románticos y modernos (1934) y Sala de retratos (1946).

Las obras de Abreu Gómez dedicadas a temas yucatecos guardan sus más hermosas páginas: Canek (1940), Héroes mayas (1942), Quetzalcóatl. Sueño y vigilia (1947), Naufragio de indios (1951) y Leyendas y consejas del antiguo Yucatán (1961). Su infancia y juventud las relató en dos tomos de memorias: La del alba sería… (1954) y Duelos y quebrantos (1959).

Ya examinado en otros aspectos de su producción, vino a encontrar en los temas autóctonos sus mayores aciertos. Entre las tres estampas de sus Héroes mayas (1942), la de Canek es la más lograda. En un estilo transparente y lírico, apenas agitado por la muda y patética rebeldía que mueve su relato, Abreu Gómez dio la vida a los años infantiles de su héroe.